El Valencia está a 72 horas de explicar el objetivo de la temporada 23/24. El club, sus dirigentes, los que llevan el mando en la ciudad. Y es un marrón también para ellos, porque realmente tienen la influencia que tienen en lo que ha pasado y ha dejado de pasar, y debería ser Peter Lim quien viniera a dar la cara ante los medios y la afición, o su hija Kiat, que el pasado mes de diciembre decía que se iba a involucrar en el día a día, algo que no ha sucedido ni por asomo.