Un punto del Valencia en esta Liga es oro. Es un concepto que nos está costando asimilar, que en cierto modo es normal, pero que forma parte de esa realidad que nos ha tocado vivir en estos tiempos convulsos. El objetivo de los 42-43 puntos es muy duro, una vergüenza si hablamos sin tapujos y con propiedad, pero la puñetera verdad si nos centramos en lo que toca. Sumar y sumar, y volver a sumar.