Cuesta entender que el Valencia pagara 5 millones de euros por Cenk Özkacar. Y lo dice alguien que piensa que no es mal jugador en absoluto, que si coge confianza y entiende lo que no debe hacer va a ser muy bueno, pero como todos, cuando le ve jugar ahora con la camiseta del equipo lo pasa muy mal porque se tiene la sensación de que en cualquier momento va a cometer un error que nos va a costar muy caro. Y eso, casi siempre, acaba pasando.