Pocos jugadores se pudieron salvar en la desastrosa temporada del pasado curso. Entre los fichajes Justin Kluivert y Samuel Lino cumplieron solo a medias, y fue André Almeida el jugador que más convenció. Llegó en medio de la polémica pero el luso convenció en partidos en los que demostró su buen pie con la pelota y en el balón parado, se sacrificó jugando en posiciones en las que podía hacer año y firmo un buen año dentro del contexto general.