En el entorno del Valencia hemos pasado de que llegar al 3 de agosto sin aprobar nada no era bueno para Meriton a que el plan de Lim era llegar al 3 de agosto. Y todo ello en el transcurso de menos de un mes, y a cuenta de la aprobación o no de las fichas urbanísticas del Nuevo Mestalla, y la exigencia de un aval por la totalidad de la obra pendiente, algo que no tenía sentido alguno, y que, por otro lado, se ha demostrado que es del todo ilegal.