Este Valencia de Gary Neville, y ya de Suso García Pitarch, y desde luego de Peter Lim y Lay Hoon, después del empate contra el Rayo Vallecano ante un público avergonzado, y que empieza a tener miedo, sensación que te atenaza y se contagia, ha llegado a un punto de arrugue que efectivamente asusta, preocupa, porque los síntomas son muy delicados, porque se ven cosas impropias de un equipo de élite, y porque el margen de maniobra que se tiene no es precisamente alto.