El Valencia juega en Granada, en Los Cármenes, uno de esos partidos que no lo parece pero marca las inercias, las tendencias, y por extensión, el futuro en la competición del equipo, porque en caso de ganar, la sexta plaza la tendrías a 7 puntos, y conseguirías algo muy importante, y es dejar de mirar para abajo, que cuando estás como los chicos de Gary Neville, eso hace que te entre miedo, angustias y el pánico que se palpaba, justificado, en Mestalla el pasado partido contra el Espanyol.