El Valencia de Pako Ayestarán dependía de empezar bien la Liga de sumar muchos puntos de salida para que todas las dudas se disiparan de forma rápida, aunque la realidad está siendo muy distinta, y se lleva un doloroso rosco en las 3 primeras jornadas, con buenas sensaciones y malos resultados en las dos primeras, y con un desastre maquillado por un arreón de orgullo en la última.