Que el Valencia gane al Valladolid y salga del descenso, aunque sea una jornada, vale mucho más de lo que podamos pensar. El fútbol, se ha dicho muchas veces, pero porque es así, es un estado de ánimo, por encima de todo, y cuando llevamos desde octubre entre los tres últimos, un club como el Valencia, ver tu cabeza fuera, aunque sea un rato solo, da una energía extra que sólo los que han experimentado la sensación son capaces de medir.