El debate en la portería del Valencia se terminó, si es que realmente lo llegó a haber en algún momento. Porque al final, cuando Mamardashvili volvió de la lesión, se puso a jugar de forma inmediata, no pasó un partido como suplente, y por lo tanto, no se llegó a plantear nada… hasta que el georgiano empezó a cometer errores que no cometía nunca y eso nos costó unos puntos que son oro tal y como estamos.