Y estando en uno de los peores momentos de la historia, somos el puto Valencia. El concepto no es demasiado bien sonante, es posible, incluso puede ser hasta grosero, pero no hay que mirar las palabras, sino su significado, lo que quiere decir, lo que representa. Lo hablaba hace unos días con un buen amigo valencianista.
“Fíjate cómo estamos, y el domingo, casi 45.000 en Mestalla. Es que somos el puto Valencia”. Y la frase me hizo pensar, en muchas cosas, y por una vez en mucho tiempo, casi todas buenas.