El Valencia no está salvado y el objetivo sigue siendo no bajar. No sé si la expresión correcta es bajar el suflé, la euforia o lo que sea, pero la realidad es esa a falta de 8 jornadas, 9 para el Espanyol, que es justo el equipo que tenemos por detrás en la tabla. Lo que hemos hecho es bueno, mucho, y de estar muertos en la bañera hemos pasado a tener una posición poco menos que de "privilegio" con respecto al resto de los que luchan con nosotros. Pero así estaban otros hace no muchas semanas.