Gracias por haber hecho dos milagros con este Valencia. El tercero no se pudo. Gracias por poner al Valencia siempre por delante sin montar ningún espectáculo. Rubén Baraja, eres y serás leyenda de este club toda la vida, esta es tu casa y por siempre serás el Pipo. Están siendo semanas muy duras como valencianista y como amigo tuyo, y que todo haya acabado, aunque sea muy duro, creo que es una especie de calma que hacía falta.