El técnico del Valencia ha comparecido en rueda de prensa tras la contundente derrota del Valencia ante el Atlético, Baraja asumió que su equipo no estuvo bien.
El técnico del Valencia ha comparecido en rueda de prensa tras la contundente derrota del Valencia ante el Atlético, Baraja asumió que su equipo no estuvo bien.
El entrenador que yo quiero para el Valencia es Rubén Baraja. Lo he dicho desde hace muchos años, y ahora lo tengo delante. Y ha pasado en el peor escenario posible, con el equipo luchando de verdad por eludir el descenso, aunque ahora lo tengamos de nuevo ahí.
El Valencia trata de centrarse en lo deportivo tras un parón de selecciones muy turbulento, estos períodos siempre ofrecen pie a debates como el Nou Mestalla o sobre el apartado social, pero en esta ocasión los acontecimientos han desbordado al club y el caso Rafa Mir ha sido una patata caliente que el Valencia ha tratado de resolver de la manera más fría posible.
El once titular de Baraja para el Atlético de Madrid - Valencia de la quinta jornada de Liga en Primera División viene marcado por las lesiones. Y por la ausencias de distintos tipos, claro. El asunto de Mir ha salpicado a todo y a todos, y va a marcar un antes y un después a este curso, aunque aún no está nada claro hacia dónde. Esto es así, gusta más o guste menos, y deja muy claro el momento en el que estamos, y al que nos enfrentamos.
Demasiados líos y nada de fútbol en Valencia en los últimos días. Muchos pensamientos propios puestos en boca de otros, y muy pocas muestras de que se cree en el trabajo que están haciendo ahí dentro muchos profesionales, algunos de ellos valencianistas de cuna o de adopción desde hace muchos años.
Hugo Duro era a lo poco que podía agarrarse el Valencia para buscar el gol, el madrileño había comenzado bien la temporada pero estará en el dique seco cerca de un mes. La situación de la delantera es caótica pensando en el Wanda, Baraja tendrá que tirar de Dani Gómez y ya hay quien reclama que Warren Madrigal aparezca en el primer equipo. Tras un verano en el que no han llegado grandes nombres, la guinda del infortunio ha llegado esta semana con la lesión de Hugo Duro y el escándalo de Rafa Mir.
Parecía que no podía ocurrirle nada peor al Valencia CF. Últimos en la tabla clasificatoria y con pocas variantes, con un mercado que no ha dejado satisfecho a nadie y una afición cansada de la gestión, el valencianismo comenzó el parón navegando en la desesperanza. Pero el caso Rafa Mir ha roto todos los esquemas, en este suceso el club tiene poca culpa pero lógicamente es un problema muy grave.
El técnico del Valencia ha comparecido en rueda de prensa tras la contundente derrota del Valencia ante el Atlético, Baraja asumió que su equipo no estuvo bien.
El once titular de Baraja para el Atlético de Madrid - Valencia de la quinta jornada de Liga en Primera División viene marcado por las lesiones. Y por la ausencias de distintos tipos, claro. El asunto de Mir ha salpicado a todo y a todos, y va a marcar un antes y un después a este curso, aunque aún no está nada claro hacia dónde. Esto es así, gusta más o guste menos, y deja muy claro el momento en el que estamos, y al que nos enfrentamos.
El entrenador que yo quiero para el Valencia es Rubén Baraja. Lo he dicho desde hace muchos años, y ahora lo tengo delante. Y ha pasado en el peor escenario posible, con el equipo luchando de verdad por eludir el descenso, aunque ahora lo tengamos de nuevo ahí.
Demasiados líos y nada de fútbol en Valencia en los últimos días. Muchos pensamientos propios puestos en boca de otros, y muy pocas muestras de que se cree en el trabajo que están haciendo ahí dentro muchos profesionales, algunos de ellos valencianistas de cuna o de adopción desde hace muchos años.
El Valencia trata de centrarse en lo deportivo tras un parón de selecciones muy turbulento, estos períodos siempre ofrecen pie a debates como el Nou Mestalla o sobre el apartado social, pero en esta ocasión los acontecimientos han desbordado al club y el caso Rafa Mir ha sido una patata caliente que el Valencia ha tratado de resolver de la manera más fría posible.
Ser el entrenador del Valencia en tiempos de Meriton es un trabajo de alto riesgo. Si encima te llamas Rubén Baraja, eres leyenda del club y un valencianista más, la cosa se complica hasta límites insospechados.
Hugo Duro era a lo poco que podía agarrarse el Valencia para buscar el gol, el madrileño había comenzado bien la temporada pero estará en el dique seco cerca de un mes. La situación de la delantera es caótica pensando en el Wanda, Baraja tendrá que tirar de Dani Gómez y ya hay quien reclama que Warren Madrigal aparezca en el primer equipo. Tras un verano en el que no han llegado grandes nombres, la guinda del infortunio ha llegado esta semana con la lesión de Hugo Duro y el escándalo de Rafa Mir.
Parecía que no podía ocurrirle nada peor al Valencia CF. Últimos en la tabla clasificatoria y con pocas variantes, con un mercado que no ha dejado satisfecho a nadie y una afición cansada de la gestión, el valencianismo comenzó el parón navegando en la desesperanza. Pero el caso Rafa Mir ha roto todos los esquemas, en este suceso el club tiene poca culpa pero lógicamente es un problema muy grave.