Lo peor que le podría ocurrir al Valencia es que este verano no se haya producido una gran inversión y lo más probable es que algún futbolista importante abandone el equipo. Pero a ello tenemos que sumar un aspecto que ha venido a complicar las cosas todavía más, y no es otro que el calendario. Las dificultades no se terminan con el duelo ante el Barça, sino que el Valencia va a afrontar en el próximo mes y medio uno de los inicicios de liga más duros que se recuerdan.