Voltereta y caída perfecta. Martins, que empezó a entrenarse el miércoles, debutó tras el descanso y marcó tres goles en 45 minutos. Los dos primeros no valieron por fuera de juego pero sí el tercero, con el que se culminó la remontada. “Espero ser mejor que Koné”, decía el nigeriano, que le dedicó el tanto a la familia, al entrenador y a sus nuevos compañeros: “Uno de ellos me ha dicho: ‘bravo negro’.