El Levante siempre ha sido un club con problemas de repercusión. A antiguos dirigentes como Pedro Villarroel se les echaba en cara que se rascaran el bolsillo para tener minutos de televisión y radio o páginas en los periódicos. Sin embargo, el liderato no sólo ha puesto al equipo granota en los noticiarios, sino que hay cola para entrevistar a los protagonistas de la gesta. "El jefe de prensa está deseando que volvamos abajo para trabajar menos", dice jocosamente Juanlu, uno de los jugadores más solicitados.