En términos absolutos 2020 ha sido un año para olvidar en la sociedad en general, pero si nos centramos en el Valencia las malas noticias han sido más duras si cabe. Las consecuencias de la pandemia y la mala gestión han provocado que el equipo quedara desmantelado y con perspectivas de futuro muy negativas. La junta de accionistas no cambiará nada ya que Meriton hará uso de su mayoría accionarial para ni siquiera escuchar a los críticos.