Una de las cosas que más avergüenza a los valencianos es el estadio de la Avenida de las Cortes, un cementerio de hormigón que descansa desde hace más de una década sin que se encuentren soluciones. Evidentemente la historia es muy larga y los despropósitos comenzaron mucho tiempo antes de que Meriton apareciera en escena, pero lo cierto es que con la llegada de Peter Lim parecía haber una luz y el traslado del Valencia a su nueva casa estaba en el horizonte.