No entiendo la figura de Anil Murthy como presidente del Valencia. Es posible que debiera tomarme aquel café que quedó pendiente hace años, que me concertó mi amigo Damià Vidagany con él, pero que nunca se llegó a consumar. Hemos hablado a través de terceros, pero nunca cara a cara. Es por ello que a nivel personal no soy capaz de juzgarle, aunque por sus hechos queda claro que es un personaje complicado, ya que no conozco a nadie que haya tratado con Murthy que hable bien de él.