“La única solución que tiene el Valencia es pasta, mucha pasta”. El viernes pasado desayuné con un valencianista muy importante, de una familia más que respetada en el entorno de este club, y de la que no se puede tener ninguna duda. Estaba en contra de Lim, y como decía, “todos estamos de acuerdo con el problema, pero no con la solución”, algo que me gustó, básicamente porque yo pienso lo mismo.