Pocos podían esperar que Pepelu iba a dar este rendimiento en el Valencia. Fue una oportunidad de mercado después de que el Levante no pudiera confirmar el ascenso, la necesidad forzó las ventas y el Valencia pagó un precio que a muchos les pareció excesivo por un futbolista que llegaba desde la segunda división. El tiempo ha dado la razón a los que apostaron por el de Denia, un jugador forjado a fuerza de cesiones y con mucho talento en sus botas.