La falta de un pivote defensivo puro lastró al Valencia en los últimos años, desde Javi Gracia a Gattuso pidieron refuerzos en este puesto, y Bordalás tuvo que recolocar a Guillamón como recurso de urgencia. Lo cierto es que esta temporada el Valencia ha dado un paso en este aspecto, en primer lugar por el fichaje de Pepelu y ayudado también por la valentía de Baraja a la hora de dar continuidad a Javi Guerra.