La derrota 4-1 ante el Betis significó un punto de inflexión en todo, el resultado fue muy duro pero el Valencia también ofreció una imagen muy decepcionante en muchos tramos del encuentro. Bajó los brazos y al contrario que en otros encuentros tiró la toalla y fue goleado. Aquel encuentro se disputó el 27 de octubre, es decir, ha pasado más de un mes y el Valencia no ha vuelto a caer derrotado.