Nos viene mal que el Valencia haga las cosas bien, porque algunos vivirían mejor si el presidente fuera todavía Anil Murthy. El discurso del mal ha calado, porque Meriton ha dado motivos más que de sobra, y Lim ha permitido más de la cuenta. Pero si queremos ser consecuentes, las cosas se tienen que ver como son, y no como queremos que sean. Y si en el club están cambiando las cosas, esta vez para bien, no nos podemos enfadar por ello, o dudar permanentemente de que sea así.