El Valencia consiguió tres puntos muy valiosos ante el Mallorca, partido muy poco vistoso en el que se sacó petróleo del gol inicial de Paulista.
El Valencia consiguió tres puntos muy valiosos ante el Mallorca, partido muy poco vistoso en el que se sacó petróleo del gol inicial de Paulista.
En 2022 no se han hecho los deberes en La Liga, la mala racha de resultados en el torneo de la regularidad ha llevado al Valencia a la duodécima posición y ha dejado a los de Bordalás con opciones muy remotas de llegar a Europa. Con este panorama podría pensarse que el Valencia tiene poco que decir en los próximos meses pero todavía está a tiempo de engancharse y al menos cambiar la mala imagen.
Tras la abultada derrota frente al FC Barcelona Bordalás insistió en que no dejan de probar cosas nuevas en los entrenamientos para fijar conceptos defensivos. Lamentablemente los errores se repiten partido a partido y lo que es peor, los rivales hacen gol con demasiada facilidad mientras el Valencia se hunde en la tabla. ¿Es un problema de jugadores o de estilo de juego? Diríamos que las dos cosas están unidas y podríamos resumirlo en que no se cuenta con las piezas que mejor se adaptan a la idea de Bordalás.
Las horas previas al partido entre el Mallorca y el Valencia han venido marcadas por la tensión, el equipo no pasa por un buen momento y Bordalás estalló en la rueda de prensa con varias contestaciones salidas de tono. No es momento de echar más leña al fuego pero queda claro que el técnico está preocupado y es consciente de que en pocos días se juega gran parte de la temporada.
José Luis Gayà firmó una de las imágenes más impactantes tras la derrota ante el Barça, abatido y solitario en el banquillo el capitán ejemplarizaba a la perfección el sentir de la afición. Gayá se encuentra inmerso en tres frentes distintos, el primero de ellos es el de ayudar con su fútbol y garra a que el Valencia pueda remontar el vuelo. Por otro lado su renovación no está cerrada pero parece que muy encauzada, y esta temporada el de Pedreguer también está siendo golpeado por las lesiones.
El estilo del Valencia es cada vez más cuestionado, desde la llegada de Bordalás el técnico no ha logrado que sus futbolistas saquen a flote sus cualidades y a pesar de que la idea era la de formar un conjunto sólido se ha naufragado en muchos encuentros. El partido de Bilbao fue una excepción en este aspecto y ahí sí se vio a un Valencia aguerrido y con las ideas claras, el resultado fue un buen marcador de cara a la vuelta pero también el linchamiento general por parte del rival y los medios de comunicación en el apartado dialéctico.
Las palabras de José Bordalás tras el partido ante el Barça han sido vistas desde ciertos sectores como una crítica directa a los gestores del Valencia pero también como un retrato de su plantilla. Es evidente que a muchos futbolistas no les ha gustado que el alicantino les ponga en el disparadero por su falta de nivel, pero para ser justos también tenemos que admitir que Bordalás fue el primero en hacer autocrítica y dentro de su frustración reconocer que es el mayor responsable de lo que está ocurriendo.
El Valencia se ha dejado 21 puntos de 39 en Mestalla, a ello hay que unir los 42 goles en contra en una sangría permanente que ha situado al equipo en una situación muy comprometida. El partido de Mallorca cobra tintes dramáticos y la copa se ha convertido en la única vía de salida para salvar la temporada. Tan solo valdría conseguir el título pero Bordalás fue más a fondo. No se mordió la lengua para reconocer que se siente frustrado, y afirmó que todos deben asumir la realidad del club en este momento.
El Valencia consiguió tres puntos muy valiosos ante el Mallorca, partido muy poco vistoso en el que se sacó petróleo del gol inicial de Paulista.
Las horas previas al partido entre el Mallorca y el Valencia han venido marcadas por la tensión, el equipo no pasa por un buen momento y Bordalás estalló en la rueda de prensa con varias contestaciones salidas de tono. No es momento de echar más leña al fuego pero queda claro que el técnico está preocupado y es consciente de que en pocos días se juega gran parte de la temporada.
En 2022 no se han hecho los deberes en La Liga, la mala racha de resultados en el torneo de la regularidad ha llevado al Valencia a la duodécima posición y ha dejado a los de Bordalás con opciones muy remotas de llegar a Europa. Con este panorama podría pensarse que el Valencia tiene poco que decir en los próximos meses pero todavía está a tiempo de engancharse y al menos cambiar la mala imagen.
José Luis Gayà firmó una de las imágenes más impactantes tras la derrota ante el Barça, abatido y solitario en el banquillo el capitán ejemplarizaba a la perfección el sentir de la afición. Gayá se encuentra inmerso en tres frentes distintos, el primero de ellos es el de ayudar con su fútbol y garra a que el Valencia pueda remontar el vuelo. Por otro lado su renovación no está cerrada pero parece que muy encauzada, y esta temporada el de Pedreguer también está siendo golpeado por las lesiones.
Tras la abultada derrota frente al FC Barcelona Bordalás insistió en que no dejan de probar cosas nuevas en los entrenamientos para fijar conceptos defensivos. Lamentablemente los errores se repiten partido a partido y lo que es peor, los rivales hacen gol con demasiada facilidad mientras el Valencia se hunde en la tabla. ¿Es un problema de jugadores o de estilo de juego? Diríamos que las dos cosas están unidas y podríamos resumirlo en que no se cuenta con las piezas que mejor se adaptan a la idea de Bordalás.
El estilo del Valencia es cada vez más cuestionado, desde la llegada de Bordalás el técnico no ha logrado que sus futbolistas saquen a flote sus cualidades y a pesar de que la idea era la de formar un conjunto sólido se ha naufragado en muchos encuentros. El partido de Bilbao fue una excepción en este aspecto y ahí sí se vio a un Valencia aguerrido y con las ideas claras, el resultado fue un buen marcador de cara a la vuelta pero también el linchamiento general por parte del rival y los medios de comunicación en el apartado dialéctico.
Las palabras de José Bordalás tras el partido ante el Barça han sido vistas desde ciertos sectores como una crítica directa a los gestores del Valencia pero también como un retrato de su plantilla. Es evidente que a muchos futbolistas no les ha gustado que el alicantino les ponga en el disparadero por su falta de nivel, pero para ser justos también tenemos que admitir que Bordalás fue el primero en hacer autocrítica y dentro de su frustración reconocer que es el mayor responsable de lo que está ocurriendo.
El Valencia se ha dejado 21 puntos de 39 en Mestalla, a ello hay que unir los 42 goles en contra en una sangría permanente que ha situado al equipo en una situación muy comprometida. El partido de Mallorca cobra tintes dramáticos y la copa se ha convertido en la única vía de salida para salvar la temporada. Tan solo valdría conseguir el título pero Bordalás fue más a fondo. No se mordió la lengua para reconocer que se siente frustrado, y afirmó que todos deben asumir la realidad del club en este momento.