"A seguir trabajando". Es lo que se dijeron Quico Catalán, Manolo Salvador y Juan Ignacio Martínez el pasado martes. Telefónicamente el entrenador le confirmó a presidente y director deportivo que está "con las pilas cargadas". Es decir, que se queda. Punto y final al culebrón. Pistoletazo de salida a la planificación.
"No queremos ser perdedores ahora", dice Juan Ignacio. Para el entrenador, como para los jugadores, el club y el levantinismo al completo, el partido contra el Athletic es el de su vida. Orriols tiene preparada una fiesta por la mejor temporada de la historia tanto si se logra el objetivo europeo como si no, pero no hay duda de que no sería lo mismo. Tras una temporada en puestos de privilegio, habría menos que celebrar si el Levante, ante un estadio que por primera vez estará lleno, se queda con la miel en los labios.
Por Rafa Carretero
El Levante UD y Juan Ignacio llevan infinidad de reuniones en los últimos tiempos pero ninguna ha servido para nada. En lugar de decirse las cosas a la cara, a estas alturas todavía no han afrontado de verdad el problema. Ambos están incómodos el uno con el otro y ninguno se atreve a sincerarse. En lugar de eso no hacen más que dar rodeos. Una peligrosa espiral, porque el tiempo juega en contra de todos. En especial de Manolo Salvador.
"A este entrenador hay que tenerlo contento. Nos viene como anillo al dedo. En este momento no me cabe en la cabeza que tras la mejor temporada del Levante en su historia no continúe". Claro y directo. Sergio Ballesteros no se anda por las ramas y fue el primero en romper una lanza por Juan Ignacio Martínez, cuya continuidad está en el aire. Y es que el distanciamiento del míster con Quico Catalán y su directiva es un secreto a voces imposible ya de ocultar por la propaganda oficial.
Por Rafa Carretero
"A seguir trabajando". Es lo que se dijeron Quico Catalán, Manolo Salvador y Juan Ignacio Martínez el pasado martes. Telefónicamente el entrenador le confirmó a presidente y director deportivo que está "con las pilas cargadas". Es decir, que se queda. Punto y final al culebrón. Pistoletazo de salida a la planificación.
El Levante UD y Juan Ignacio llevan infinidad de reuniones en los últimos tiempos pero ninguna ha servido para nada. En lugar de decirse las cosas a la cara, a estas alturas todavía no han afrontado de verdad el problema. Ambos están incómodos el uno con el otro y ninguno se atreve a sincerarse. En lugar de eso no hacen más que dar rodeos. Una peligrosa espiral, porque el tiempo juega en contra de todos. En especial de Manolo Salvador.
"No queremos ser perdedores ahora", dice Juan Ignacio. Para el entrenador, como para los jugadores, el club y el levantinismo al completo, el partido contra el Athletic es el de su vida. Orriols tiene preparada una fiesta por la mejor temporada de la historia tanto si se logra el objetivo europeo como si no, pero no hay duda de que no sería lo mismo. Tras una temporada en puestos de privilegio, habría menos que celebrar si el Levante, ante un estadio que por primera vez estará lleno, se queda con la miel en los labios.
"A este entrenador hay que tenerlo contento. Nos viene como anillo al dedo. En este momento no me cabe en la cabeza que tras la mejor temporada del Levante en su historia no continúe". Claro y directo. Sergio Ballesteros no se anda por las ramas y fue el primero en romper una lanza por Juan Ignacio Martínez, cuya continuidad está en el aire. Y es que el distanciamiento del míster con Quico Catalán y su directiva es un secreto a voces imposible ya de ocultar por la propaganda oficial.