Botelho se ha llevado todos los golpes y además con razón. Pero no es el único dolor de cabeza procedente del mercado de enero para el Levante. Hay otro con nombres y apellidos: Óscar Serrano. Y es que no es que el exjugador del Racing haya dado motivos extradeportivos para crucificarlo, pero salta a la vista que está entrando en las alineaciones con calzador. Es más, todo apunta a que, pese a su escaso protagonismo, va a desaparecer de ellas.