Cuando Mestalla era el Luis Casanova, al recordado Arturo Tuzón le cantaban que sacara los "duros", sobre todo en referencia a Romario, por el que entonces el PSV pedía la friolera de 1.000 millones de pesetas. Décadas después es en el Ciutat de Valencia donde se escucha una rima parecida con Quico Catalán como protagonista. Cuentan sus allegados que al presidente granota no le hizo ni pizca de gracia que la grada se dirigiera al palco durante el partido contra el Getafe pidiendo un esfuerzo para reforzar el equipo.