Mestalla es del Valencia por encima de todo, por encima de todos, y no hay ni habrá nadie en la vida que sea capaz de romper ese vínculo. Y creo que hay pocas cosas que me hagan sentir más orgullo que eso, porque al final, el legado de padres a hijos es ese, que sean del mismo que nosotros, que nuestros padres, que nuestros abuelos.