afición Valencia CF

La afición del Valencia no fallará el jueves

La afición del Valencia no fallará el jueves a la gran cita europea ante el Atlético de Madrid. A pesar del horrible partido que se marcaron los ches en la ida, la afición ha vuelto a engancharse al tren de la ilusión por lo visto en las taquillas de Mestalla desde el pasado domingo.

Optimismo y Pesimismo Valencianista

El Valencia es un Club especial. Esta frase, todo un dechado de intelectualidad, tiene más fondo que forma. Voy a ser repetitivo, pero entiendo que debo serlo. Manolo Llorente, presidente, afirma la semana pasada que el objetivo es ganar la Liga. Unai Emery, entrenador, se tira las manos a la cabeza días después. El sábado, un equipo superior pero sin alma, se deja empatar por un rival inferior con la ayuda del árbitro.

¡Todos a Londres!

El Valencia no estará solo en la gran final ante el Chelsea. La afición che está volcada con el equipo y ya se han agotado todas las localidades de las que disponía el Valencia para los suyos. La cifra podría llegar incluso a los 1.000 aficionados valencianistas animando al equipo en Stamford Bridge.

La afición del Valencia no fallará el jueves

La afición del Valencia no fallará el jueves a la gran cita europea ante el Atlético de Madrid. A pesar del horrible partido que se marcaron los ches en la ida, la afición ha vuelto a engancharse al tren de la ilusión por lo visto en las taquillas de Mestalla desde el pasado domingo.

¡Todos a Londres!

El Valencia no estará solo en la gran final ante el Chelsea. La afición che está volcada con el equipo y ya se han agotado todas las localidades de las que disponía el Valencia para los suyos. La cifra podría llegar incluso a los 1.000 aficionados valencianistas animando al equipo en Stamford Bridge.

Optimismo y Pesimismo Valencianista

El Valencia es un Club especial. Esta frase, todo un dechado de intelectualidad, tiene más fondo que forma. Voy a ser repetitivo, pero entiendo que debo serlo. Manolo Llorente, presidente, afirma la semana pasada que el objetivo es ganar la Liga. Unai Emery, entrenador, se tira las manos a la cabeza días después. El sábado, un equipo superior pero sin alma, se deja empatar por un rival inferior con la ayuda del árbitro.