Sergio Ballesteros volvió a ser el indiscutible líder del Levante en Vallecas, donde los granotas cosecharon su segunda victoria consecutiva (1-2), pero también resultó objeto de polémica una vez más. Y es que el capitán marcó el segundo gol de un perfecto cabezazo y fue acusado de teatrero tras provocar la expulsión de Pedro Botelho en un momento clave en el que el Rayo empezaba a estirar líneas.