Levante UD

Sin prisa para renovar

Jugadores como Rubén, Juanlu y Valdo terminan contrato el próximo junio y están empezando a presionar al club para que miren sus casos y hablar ya de renovación. Buena parte de la plantilla queda libre a final de temporada, una constante en las últimas temporadas en Orriols, ya que son pocos los casos en los que los futbolistas firman por más de dos años.

Multiaventura granota

Juan Ignacio Martínez no es un entrenador al uso. Sus técnicas motivadoras han sido una seña de identidad a lo largo de su carrera profesional. En Cartagena, tras perder el partido que prácticamente despedía el sueño del ascenso, precisamente ante el Levante, ni corto ni perezoso cogió a la plantilla y se la llevó de crucero. “Se trataba de desconectar. Entrenando ya no íbamos a hacer nada. Había que recuperar al equipo psicológicamente rompiendo completamente con todo”, explica el técnico.

Cura de ansiedad

El Levante se mantiene en números europeos y la clasificación no engaña, pero el cuerpo técnico considera necesario rebajar la ansiedad de un grupo cuya ambición le está jugando malas pasadas. Las prisas perdieron al equipo en el derbi, en el que se vio superado por un Valencia más asentado, y el objetivo tras el parón liguero es devolverle al grupo la calma perdida. Las ganas de ganar eran tantas que se empezó la casa por el tejado.

La hora de las rotaciones

Nada más terminar el partido contra el Valencia a Juan Ignacio Martínez le preguntaron si había llegado la hora de hacer rotaciones. El entrenador pasó palabra, pero lo hizo no porque la pregunta estuviera mal tirada, sino porque en caliente era mejor aparcar ese tema. Ayer, sin embargo, cuatro días después, JIM separó a los titulares de los suplentes y en una charla con los segundos les felicitó por la manera en la que están trabajando y apretando para poder jugar.

Primeras ofertas por Koné

Arouna Koné es una de las explicaciones de porqué el Levante está en Liga de Campeones. Rescatado para el fútbol, el marfileño ha recuperado en Orriols su nivel de antaño y son multitud los ojeadores que cada jornada pasan informes desde el palco del Ciutat recomendando su fichaje. Tanto es así que el Sevilla está al loro y ha empezado a contemplar una vía de negocio donde antes sólo veía a un delantero lesionado y defenestrado.

Limpieza de descartes

La postura oficial es que no habrá movimientos, pero el Levante ya está dándole vueltas al mercado de enero. Por un lado, el fichaje de un delantero sigue en su mente, sin descartar la posibilidad de reforzar otra posición y estar atento a lo que ofrezca el mercado.

Un problema de intensidad

Las dos derrotas consecutivas que han puesto fin a la excelente racha de resultados del Levante en absoluto han encendido las alarmas del equipo. Sin embargo, técnicos y jugadores son conscientes de estar sufriendo el primer bajón serio de la temporada y lo cierto es que Juan Ignacio quiere reunir al grupo esta semana para analizar qué está ocurriendo. El capitán Sergio Ballesteros puso el dedo en la llaga: “Nos ha faltado intensidad”.

¿Qué pasó en el vestuario?

Ballesteros se ganó la ira de Mestalla el pasado curso con aquella celebración malinterpretada en la que se llevó la mano a los genitales y su rifirrafe con Unai Emery, al que poco menos que cogió de la pechera en el túnel de vestuarios. Esta vez, sin embargo, el papel de villano tras el derbi ha ido a parar a Albelda, en el ojo del huracán de la afición granota.

Sin prisa para renovar

Jugadores como Rubén, Juanlu y Valdo terminan contrato el próximo junio y están empezando a presionar al club para que miren sus casos y hablar ya de renovación. Buena parte de la plantilla queda libre a final de temporada, una constante en las últimas temporadas en Orriols, ya que son pocos los casos en los que los futbolistas firman por más de dos años.

La hora de las rotaciones

Nada más terminar el partido contra el Valencia a Juan Ignacio Martínez le preguntaron si había llegado la hora de hacer rotaciones. El entrenador pasó palabra, pero lo hizo no porque la pregunta estuviera mal tirada, sino porque en caliente era mejor aparcar ese tema. Ayer, sin embargo, cuatro días después, JIM separó a los titulares de los suplentes y en una charla con los segundos les felicitó por la manera en la que están trabajando y apretando para poder jugar.

Multiaventura granota

Juan Ignacio Martínez no es un entrenador al uso. Sus técnicas motivadoras han sido una seña de identidad a lo largo de su carrera profesional. En Cartagena, tras perder el partido que prácticamente despedía el sueño del ascenso, precisamente ante el Levante, ni corto ni perezoso cogió a la plantilla y se la llevó de crucero. “Se trataba de desconectar. Entrenando ya no íbamos a hacer nada. Había que recuperar al equipo psicológicamente rompiendo completamente con todo”, explica el técnico.

Primeras ofertas por Koné

Arouna Koné es una de las explicaciones de porqué el Levante está en Liga de Campeones. Rescatado para el fútbol, el marfileño ha recuperado en Orriols su nivel de antaño y son multitud los ojeadores que cada jornada pasan informes desde el palco del Ciutat recomendando su fichaje. Tanto es así que el Sevilla está al loro y ha empezado a contemplar una vía de negocio donde antes sólo veía a un delantero lesionado y defenestrado.

Cura de ansiedad

El Levante se mantiene en números europeos y la clasificación no engaña, pero el cuerpo técnico considera necesario rebajar la ansiedad de un grupo cuya ambición le está jugando malas pasadas. Las prisas perdieron al equipo en el derbi, en el que se vio superado por un Valencia más asentado, y el objetivo tras el parón liguero es devolverle al grupo la calma perdida. Las ganas de ganar eran tantas que se empezó la casa por el tejado.

Limpieza de descartes

La postura oficial es que no habrá movimientos, pero el Levante ya está dándole vueltas al mercado de enero. Por un lado, el fichaje de un delantero sigue en su mente, sin descartar la posibilidad de reforzar otra posición y estar atento a lo que ofrezca el mercado.

Un problema de intensidad

Las dos derrotas consecutivas que han puesto fin a la excelente racha de resultados del Levante en absoluto han encendido las alarmas del equipo. Sin embargo, técnicos y jugadores son conscientes de estar sufriendo el primer bajón serio de la temporada y lo cierto es que Juan Ignacio quiere reunir al grupo esta semana para analizar qué está ocurriendo. El capitán Sergio Ballesteros puso el dedo en la llaga: “Nos ha faltado intensidad”.

¿Qué pasó en el vestuario?

Ballesteros se ganó la ira de Mestalla el pasado curso con aquella celebración malinterpretada en la que se llevó la mano a los genitales y su rifirrafe con Unai Emery, al que poco menos que cogió de la pechera en el túnel de vestuarios. Esta vez, sin embargo, el papel de villano tras el derbi ha ido a parar a Albelda, en el ojo del huracán de la afición granota.