La reacción de Quico Catalán cuando se enteró de la fuga de Botelho del hotel de Madrid, lo que le ha valido la apertura de un expediente disciplinario, fue tremebunda: "No vestirá más nuestra camiseta". En caliente, el presidente pensó en rescindir el contrato de cesión con el Arsenal. De hecho, en última instancia ha sido el vestuario quien ha salvado al brasileño de acabar con sus huesos fuera de Orriols.