Si pensamos en los aspectos positivos que tiene la plantilla del Valencia llegamos a la conclusión de que uno de ellos es sin duda la polivalencia. La escasez de fondo de armario y las necesidades puntuales de los últimos años han servido para que muchos jugadores aprendan a aportar cosas al equipo para las que en principio no estaban preparados. Así por ejemplo, hemos visto jugar a Wass de lateral derecho o el paso de Carlos Soler por las bandas, el último ejemplo es el de Hugo Gullamón pasando de la zaga al centro del campo.