Que Hugo Guillamón tiene que ser importante en el Valencia de Baraja es algo obvio, y que sólo se puede negar si tenemos algo personal contra él, que en muchos casos, sin duda, lo parece. La manera de jugar del de L’Eliana no es de las invita a ser de él a muerte: un tipo frío, tranquilo, que no grita, que no se enfada, que parece que esté en otra cosa. Pero eso no es así cuando da su mejor versión, que la hemos visto, aunque nos empeñemos en negarle siempre el pan y la sal.