Y Guillamón vuelve a ser un jugador esencial para el Valencia de Baraja. El sino de Hugo parece que va a ser ese los años que esté aquí, que ya son unos cuentos, e intuyo que van a ser muchos más. Siempre va a estar discutido, porque hay futbolistas a los que les cae ese sambenito y ya no se lo quitan hasta que se retiran (Castellanos o Angulo son dos ejemplos), pero que cuando están, son apreciados por los entrenadores, que siempre acaban contando con ellos.