Vicente Iborra es el fichaje tapado del Valencia, poco mediático, de casa y que incluso se miraría con algo de recelo (levantisnista de corazón y sevillista los últimos 3 años), pero que sería un acierto deportivo extraordinario, y más en el plano personal, porque se firmaría a un grandísimo jugador y a un buen tipo, y de eso nunca sobra en un vestuario.