José Bordalás ha comparecido en rueda de prensa tras la victoria del Valencia ante el Athletic Club, el técnico está emocionado por llegar a su primera final.
José Bordalás ha comparecido en rueda de prensa tras la victoria del Valencia ante el Athletic Club, el técnico está emocionado por llegar a su primera final.
Mestalla volverá a vivir el ambiente de las grandes ocasiones, desde antes de la pandemia el público valencianista no había podido disfrutar de un partido de estas características y cuyo premio sería nada menos que volver a una final. El Valencia de Bordalás está mentalizado para hacer historia y solo piensa en fútbol olvidando todos los condicionantes de la previa.
La previa de la semifinal de copa se ha convertido en una auténtica batalla de declaraciones y críticas hacia el juego del Valencia, el fuego cruzado lanzado desde Bilbao desde el momento de pitido final de la ida se ha convertido casi en una situación grotesca. Lo peor no son las críticas de Marcelino, los jugadores o incluso el presidente rojiblanco, sino que gran parte del "mundillo futbolístico" ha terminado comprando el discurso y el arbitraje estará muy condicionado.
Un espectacular gol de Guedes metió al Valencia en la final de copa, defensa perfecta y desgaste de todo el equipo. Merecido triunfo.
El Valencia vivió su centenario hace solo tres años, no fue una temporada sencilla pero terminó de la manera más apoteósica posible, levantando un título en Sevilla que varias generaciones no olvidarán al ser el primero que vivieron. Todo parecía encaminado a que aquello fuera el principio de otra época dorada, o al menos estaba claro que se habían puesto los cimientos de algo muy bueno.
Una vez llegó el pitido final en el estadio del Mallorca todas las miradas apuntan al partido del miércoles frente al Athletic. Hablamos de un encuentro histórico, así debemos tomarlo ya que el Valencia tan solo disputó dos finales de copa en este siglo y tiene una oportunidad inmejorable de llegar a la tercera.
El partido de San Mamés dejó varias lecturas que deben ser analizadas con calma. El resultado fue bueno, ciertamente se logró el objetivo de dejar la eliminatoria abierta de cara a la vuelta y también quedó la sensación de que la final está más cerca y se puede eliminar al Athletic. Pero lamentablemente se ha hablado más de otros asuntos que de un partido que recordó por momentos a las viejas luchas del fútbol de antaño.
José Bordalás ha comparecido en rueda de prensa tras la victoria del Valencia ante el Athletic Club, el técnico está emocionado por llegar a su primera final.
Un espectacular gol de Guedes metió al Valencia en la final de copa, defensa perfecta y desgaste de todo el equipo. Merecido triunfo.
Mestalla volverá a vivir el ambiente de las grandes ocasiones, desde antes de la pandemia el público valencianista no había podido disfrutar de un partido de estas características y cuyo premio sería nada menos que volver a una final. El Valencia de Bordalás está mentalizado para hacer historia y solo piensa en fútbol olvidando todos los condicionantes de la previa.
El Valencia vivió su centenario hace solo tres años, no fue una temporada sencilla pero terminó de la manera más apoteósica posible, levantando un título en Sevilla que varias generaciones no olvidarán al ser el primero que vivieron. Todo parecía encaminado a que aquello fuera el principio de otra época dorada, o al menos estaba claro que se habían puesto los cimientos de algo muy bueno.
La previa de la semifinal de copa se ha convertido en una auténtica batalla de declaraciones y críticas hacia el juego del Valencia, el fuego cruzado lanzado desde Bilbao desde el momento de pitido final de la ida se ha convertido casi en una situación grotesca. Lo peor no son las críticas de Marcelino, los jugadores o incluso el presidente rojiblanco, sino que gran parte del "mundillo futbolístico" ha terminado comprando el discurso y el arbitraje estará muy condicionado.
Una vez llegó el pitido final en el estadio del Mallorca todas las miradas apuntan al partido del miércoles frente al Athletic. Hablamos de un encuentro histórico, así debemos tomarlo ya que el Valencia tan solo disputó dos finales de copa en este siglo y tiene una oportunidad inmejorable de llegar a la tercera.
El partido de San Mamés dejó varias lecturas que deben ser analizadas con calma. El resultado fue bueno, ciertamente se logró el objetivo de dejar la eliminatoria abierta de cara a la vuelta y también quedó la sensación de que la final está más cerca y se puede eliminar al Athletic. Pero lamentablemente se ha hablado más de otros asuntos que de un partido que recordó por momentos a las viejas luchas del fútbol de antaño.