¿Nadie más está cansado de tener guerras en el Valencia? Todos los días, todas las semanas, todos los meses. Con las excusas más estúpidas que podamos imaginar, con argumentos peregrinos que no se cree nadie pero que se han normalizado de una forma mucho más que peligrosa. Pero siempre guerras, historias, películas, conflictos, barro para dar y tomar, como si no fuéramos del mismo equipo, como si de verdad se todos fuéramos enemigos irreconciliables.