Un Valencia con hambre renovaría a Hugo Duro y ficharía a Rafa Mir. Con hambre y con dinero, claro, porque sin eso es imposible que puedas hacer nada por muy buenas ideas que puedes tener, y mejor desarrollado un plan deportivo a medio y corto plazo. El delantero madrileño está en boca de todos porque termina en 2026, y el momento de tomar decisiones es ahora, pero el club, como tal, debe mirar siempre en un plano mucho más amplio y abierto.