Los mejores jugadores del Valencia se quieren quedar aquí, al menos de momento, y eso es algo que el club debe aprovechar para muchas cosas, y no precisamente para ponerles en el mercado. Lo de venderlos a precio de saldo, aunque ha calado en el entorno, es algo que no sucede, y sino le preguntamos al Milan por el precio de Yunus Musah, o analizamos las razones por las que Mamardashvili o Mosquera siguen aún aquí: no se puso el dinero que el club pedía, y no salieron.