Va a ser un verano muy duro para el Valencia. Y sobre todo para nosotros, para el entorno, que como viene siendo habitual estos años atrás, nos va a tocar asistir a una feria de rumores, sobre todo de salida, que van a hacer mella en una moral ya de por sí machacada en estas lides. Se deben tomar muchas decisiones, se tiene que actuar mucho y hablar poco, y eso es algo que, cuando se depende de la velocidad de Singapur, se torna muy complejo.