Los jugadores del Valencia deben demostrar que están a la altura de la camiseta que llevan. No, no vamos del palo de mensajes grandilocuentes a estas alturas del curso, porque como estemos apretados en abril no sé ya cómo vamos a salir, pero es obvio que ahora toca dar el callo y dejar claro la pasta de la que están hechos todos los jugadores.