La gran mayoría de la plantilla del Valencia le debe mucho a Baraja, y Baraja a la gran mayoría de la plantilla. Eso es así desde febrero de 2023, cuando el Pipo se hizo cargo del equipo en una situación mucho más crítica que ahora, y logró la salvación, algo que, cuando llegó, era poco menos que imposible, porque el equipo iba cuesta abajo y sin frenos, y no parecía que nada ni nadie pudiera cambiar aquella maldita dinámica... que tanto se parece a la de ahora.