Mestalla haciendo la ola en el Trofeo Naranja. Miles de nanos con sus padres yendo al campo, seguramente algunos por primera vez, y el hecho de vivir su club con la inocencia de un crío, se convierte en un problema, en un asunto de estado, en que haya mucha gente, y mucha es mucha, que incluso llegue a insultar de forma grave a todos aquellos que secundaron la famosa ola.