La ley del silencio se ha impuesto esta mañana del 17 de septiembre en la ciudad deportiva del Valencia Club de Fútbol. La entidad blanquinegra cierra filas, anula la habitual rueda de prensa y se encierra en el gimnasio el día después de salir derrotado ante el Zenit de San Petersburgo en la primera jornada de la fase de grupos de la Champions League. Nuno Espirito Santo ha querido aislar a los suyos, una decisión que genera malestar y que no parece ser algo que siempre funcione.