La Unión Europea multó al Valencia con 23,3 millones de euros por recibir ayudas que eran una vergüenza y una falta de respeto a todos los valencianos, que fueron pactadas por José Luis Olivas y Manolo Llorente. 75 millones de euros le dieron a la Fundación sin ningún tipo de garantía, avalado por el Instituto Valenciano de Finanzas.