La lista de fichajes del Valencia para este próximo mercado de invierno lleva hecha ya varias semanas. De hecho, no había terminado el de verano y ya se tenía claro a por quién ir en enero. Había, y sigue habiendo, dos problemas claros.
La lista de fichajes del Valencia para este próximo mercado de invierno lleva hecha ya varias semanas. De hecho, no había terminado el de verano y ya se tenía claro a por quién ir en enero. Había, y sigue habiendo, dos problemas claros.
Afortunadamente Gonçalo Guedes lleva varios meses ofreciendo su mejor nivel, ya en el final de la pasada temporada fue el mejor jugador del Valencia y de la mano de Bordalás se ha reencontrado con su mejor fútbol. Jugando arriba se siente cómodo y es capaz de atreverse con acciones que hacía mucho tiempo no se veían en él.
Yo no quería que el Valencia fichara a Bordalás como entrenador del equipo. Lo dije en su momento, y lo he escrito ahora. Y de hecho, lo he compartido con gente suya muy cercana. Lo mismo que digo desde que empezó a trabajar con la plantilla, que se estaba demostrando como una gran decisión. Y a medida que avanza el año, con victorias y derrotas, tengo más y más claro que estaba equivocado, y que sí, podía no gustarme, pero en este momento, era lo que necesitábamos todos a todos los niveles.
El compromiso de Meriton para que el Valencia termine el Nuevo Mestalla es algo que debe quedar plasmado de forma mucho más contundente que ese escrito que mandó el club, firmado por Anil Murthy, emplazando a todos al próximo mes de diciembre, cuando se sepa con exactitud la cantidad que recibe la entidad de Peter Lim del fondo de inversión internacional CVC.
Al señor Peter Lim me gustaría hacerle muchas preguntas sobre el Valencia, pero si un día tuviera la oportunidad de volver a hablar con él, la primera que le haría sería saber por qué demonios ha dejado como presidente de su empresa a Anil Murthy durante más de 4 años… de momento. Sinceramente, no lo entiendo, porque al señor Lim le tengo por muchas cosas pero no por alguien que sea tonto.
Hugo Guillamón se ha salvado de ser otro juguete roto en el Valencia. Y lo ha conseguido a base de tesón, de querer, de ganas, y por supuesto, de tener mucha calidad y confianza en sí mismo. En un momento dado, su figura se convirtió en un arma arrojadiza entre bandos, porque su contrato se había terminado, el club no lo había renovado, y él esperó y esperó porque se quería quedar en el equipo de su vida por encima de todo.
La lista de fichajes del Valencia para este próximo mercado de invierno lleva hecha ya varias semanas. De hecho, no había terminado el de verano y ya se tenía claro a por quién ir en enero. Había, y sigue habiendo, dos problemas claros.
Yo no quería que el Valencia fichara a Bordalás como entrenador del equipo. Lo dije en su momento, y lo he escrito ahora. Y de hecho, lo he compartido con gente suya muy cercana. Lo mismo que digo desde que empezó a trabajar con la plantilla, que se estaba demostrando como una gran decisión. Y a medida que avanza el año, con victorias y derrotas, tengo más y más claro que estaba equivocado, y que sí, podía no gustarme, pero en este momento, era lo que necesitábamos todos a todos los niveles.
Afortunadamente Gonçalo Guedes lleva varios meses ofreciendo su mejor nivel, ya en el final de la pasada temporada fue el mejor jugador del Valencia y de la mano de Bordalás se ha reencontrado con su mejor fútbol. Jugando arriba se siente cómodo y es capaz de atreverse con acciones que hacía mucho tiempo no se veían en él.
El compromiso de Meriton para que el Valencia termine el Nuevo Mestalla es algo que debe quedar plasmado de forma mucho más contundente que ese escrito que mandó el club, firmado por Anil Murthy, emplazando a todos al próximo mes de diciembre, cuando se sepa con exactitud la cantidad que recibe la entidad de Peter Lim del fondo de inversión internacional CVC.
El punto conseguido en Cádiz supo a poco teniendo en cuenta lo que se vio en el terreno de juego. Repasamos los detalles que nos dejó el duelo del Nuevo Mirandilla.
La falta de gol vuelve a lastrar al Valencia
Al señor Peter Lim me gustaría hacerle muchas preguntas sobre el Valencia, pero si un día tuviera la oportunidad de volver a hablar con él, la primera que le haría sería saber por qué demonios ha dejado como presidente de su empresa a Anil Murthy durante más de 4 años… de momento. Sinceramente, no lo entiendo, porque al señor Lim le tengo por muchas cosas pero no por alguien que sea tonto.
Hugo Guillamón se ha salvado de ser otro juguete roto en el Valencia. Y lo ha conseguido a base de tesón, de querer, de ganas, y por supuesto, de tener mucha calidad y confianza en sí mismo. En un momento dado, su figura se convirtió en un arma arrojadiza entre bandos, porque su contrato se había terminado, el club no lo había renovado, y él esperó y esperó porque se quería quedar en el equipo de su vida por encima de todo.