No es fácil jugar en el Camp Nou y destacar en la medular, sobre todo si se trata de un jugador joven que tiene que enfrentarse a experimentadas estrellas internacionales. Pero Hugo Guillamón es el hombre de los nervios de hielo, una seguridad que en ocasiones le genera sorpresas inesperadas pero que en estos meses le ha convertido en la gran revelación del Valencia de Bordalás.